Operativa
Transporte paletizado de material de construcción
Con el material de construcción el problema se invierte: no te sobra espacio, te faltan kilos. Y la entrega no es un muelle, es una obra. Dos cosas que conviene planificar antes.
Revisado el
En resumen
En material de construcción el límite operativo es el peso, no el volumen: el máximo por palet es de 1.200 kg sin recargo y hasta 2.000 kg con recargo por sobrepeso. Conviene repartir la carga entre varios palets antes que concentrarla, y confirmar que en destino hay medios de descarga.
Con material de construcción, casi todo lo que se aprende paletizando otras mercancías se da la vuelta. No pelas por aprovechar el volumen: peleas por no pasarte de kilos. Y la entrega no es un muelle con carretilla, es una obra.
El límite es el peso
En la mayoría de las mercancías el límite que se alcanza primero es la altura o la base. En obra, es el peso:
| Límite | Valor |
|---|---|
| Peso máximo por palet sin recargo | 1.200 kg |
| Peso con recargo por sobrepeso | Entre 1.200 y 2.000 kg, con medios de descarga obligatorios |
| Por encima de 2.000 kg | Hay que estudiar el envío aparte |
Con material de obra —sacos de mortero, adhesivos, azulejo, pavimento, herrajes— esos 1.200 kg se alcanzan enseguida. Un palet de sacos de 25 kg llega al límite con 48 sacos, y eso apenas levanta un metro de altura.
La decisión que ahorra dinero: repartir
Aquí está la palanca principal. Ante un envío de, digamos, 1.200 kg de material, hay dos formas de montarlo:
Un palet de 1.200 kg. Justo en el límite. Cualquier error de pesaje lo mete en sobrepeso, con recargo y con medios de descarga obligatorios en destino.
Dos palets de 600 kg. Cada uno cae en una categoría más baja, se manipulan sin medios especiales y si uno sufre un daño no se compromete el envío entero.
Casi siempre gana la segunda opción. Y es una comprobación de dos minutos: calcula la tipología de las dos configuraciones y compara.
El mismo razonamiento aplica a otro sector donde manda el peso: alimentación y bebidas en palet.
La intuición dice «concentra para pagar un solo palet». La tarifa por tipología dice lo contrario cuando el peso es el factor limitante.
Montar un palet pesado sin que falle
Con carga pesada, un palet mal montado no se deforma: se rompe, y normalmente cuando la carretilla lo está levantando.
Revisa el palet de madera antes. Tablas completas, los nueve tacos enteros, sin clavos salidos. Un palet reutilizado que aguanta 300 kg puede no aguantar 900. EPAL fija la carga de trabajo segura del europalet en 1.500 kg, pero eso es con el palet en buen estado.
El peso, abajo y al centro. Con material de obra esto no es una recomendación: es lo que evita que el palet vuelque en una curva.
Nada de huecos internos. Un hueco bajo carga pesada se hunde.
Altura baja y compacta. Con peso alto no necesitas altura. Un palet bajo y macizo es más estable y más fácil de manipular.
El procedimiento completo está en cómo preparar y flejar un palet.
El otro problema: la entrega en obra
Una obra no se comporta como un almacén. Los tres puntos que hay que resolver antes de que salga el envío:
1. ¿Hay medios de descarga?
Es la pregunta decisiva. El conductor no puede descargar en vehículos de más de 7,5 toneladas, y la responsabilidad de que eso se cumpla alcanza también al cargador y al destinatario.
En una obra puede no haber carretilla, o estar ocupada, o no haber nadie con carné para usarla. Si el palet pasa de 1.200 kg, los medios de descarga son directamente obligatorios.
2. ¿Admite el acceso el vehículo?
Calles estrechas, rampas, altura de gálibo, zanjas abiertas que cambian el acceso de un día para otro. Conviene saberlo antes de planificar la ruta, no cuando el camión está delante.
3. ¿Quién está y a qué hora?
Las obras tienen horarios propios y días en los que no hay nadie. Un teléfono de contacto en destino aquí no es opcional: es lo que evita que el palet vuelva. Cómo etiquetar el palet para que ese dato viaje con la mercancía.
La alternativa: entrega en almacén
Cuando la obra es complicada, muchas veces la solución más barata es no entregar en la obra. Entregar en el almacén del instalador o del constructor, que sí tiene muelle y medios, y que el material llegue a la obra en su propio vehículo.
Cuesta una parada más en su operativa y ahorra segundos intentos, retornos y discusiones. Merece la pena plantearlo.
Qué no se puede enviar
Los límites de la red aplican igual: 245 cm de altura en península, 400 cm de largo, 2.000 kg como máximo absoluto por palet.
Y una revisión que en obra conviene hacer siempre: los productos químicos de construcción —resinas, disolventes, algunos aditivos e impermeabilizantes— pueden estar clasificados como mercancía peligrosa. La red no transporta ADR salvo cantidades limitadas. Compruébalo en la ficha de datos de seguridad del producto, como explicamos en ADR y cantidades limitadas.
En resumen
En material de construcción manda el peso: 1.200 kg por palet sin recargo, y repartir en dos palets suele salir mejor que concentrar en uno. La entrega en obra requiere confirmar medios de descarga, acceso y horario, y a veces la opción más barata es entregar en almacén.
Recogemos en los polígonos del Vallès y del Maresme, donde está buena parte de la distribución de material. Pídenos presupuesto con el peso y las condiciones del punto de entrega.
