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Costes

Portes pagados o portes debidos: quién paga el transporte

Dos expresiones que aparecen en cualquier albarán y que deciden quién paga la factura del transporte. Y una tercera cosa que casi nadie mira: quién responde si el que tenía que pagar no paga.

5 min de lecturaPor Miguel Díaz, Responsable de Operaciones en LAD Transport

Revisado el

En resumen

Portes pagados significa que el precio del transporte lo paga el remitente, quien envía la mercancía. Portes debidos significa que lo paga el destinatario, quien la recibe, normalmente al recibirla. La diferencia no es solo quién paga: cambia quién asume el riesgo de impago frente al transportista y conviene dejarla por escrito.

Aparecen en todos los albaranes y muchos las usan sin tenerlas del todo claras. La definición es sencilla; lo interesante es lo que arrastra cada opción.

Las dos modalidades

Concepto Portes pagados Portes debidos
Quién paga el transporte El remitente (quien envía) El destinatario (quien recibe)
Cuándo se paga Según las condiciones del remitente con su transportista Normalmente contra la entrega
Quién elige al transportista El remitente Habitualmente el destinatario
Uso típico El vendedor incluye el transporte en el precio Venta en fábrica, o el comprador tiene sus propias tarifas

En portes pagados el destinatario recibe la mercancía y no abona nada al transportista: el coste ya está resuelto entre remitente y transportista.

En portes debidos el coste se cobra en destino. Es habitual cuando el comprador tiene tarifas mejores por volumen, o cuando el vendedor prefiere no gestionar el transporte.

El detalle que casi nadie mira

Elegir portes debidos no te libera del todo. La Ley 15/2009 del contrato de transporte terrestre articula el contrato entre remitente y porteador, y el destinatario entra en él sin haberlo firmado. Eso tiene una consecuencia práctica:

Si el destinatario no paga los portes debidos, el transportista puede reclamar el precio al remitente.

Es decir: enviar a portes debidos no te desvincula automáticamente del pago. Si el cliente al que envías no paga, el transportista viene a por ti.

Por eso, con un cliente nuevo o con historial de impagos, los portes debidos son una mala idea disfrazada de ahorro.

El problema operativo de los portes debidos

Hay un segundo inconveniente, este puramente práctico. En portes debidos el cobro se produce contra la entrega, así que si algo falla en ese momento —el destinatario no tiene el importe previsto, discute el precio, no estaba avisado— la entrega se bloquea.

Y una entrega bloqueada no es gratis: genera un segundo intento, posible almacenaje o el retorno de la mercancía. Todo eso con coste, y con un cliente esperando.

Qué modalidad elegir

Portes pagados si quieres:

  • Controlar el coste y poder repercutirlo en tu precio de venta con un número que conoces.
  • Controlar la experiencia de entrega de tu cliente: plazo, aviso, prueba de entrega.
  • Evitar el riesgo de que una entrega se bloquee por un problema de cobro en destino.

Es la opción habitual en B2B y la que recomendamos por defecto, porque el transporte forma parte de la experiencia de compra de tu cliente y conviene no delegarla.

Portes debidos si:

  • Tu cliente tiene tarifas claramente mejores por volumen y prefiere usarlas.
  • Vendes en fábrica y el transporte no forma parte de tu propuesta.
  • El cliente es conocido y solvente, y la operación es habitual.

Cómo dejarlo por escrito

Tres líneas en tu confirmación de pedido y en el albarán evitan la mayoría de las discusiones:

  1. La modalidad: portes pagados o portes debidos, explícitamente.
  2. Qué incluye el precio del transporte: entrega a pie de calle o con medios de descarga, y quién aporta esos medios. Recuerda que el conductor no puede cargar ni descargar en vehículos de más de 7,5 toneladas, y que la responsabilidad alcanza también al destinatario.
  3. Qué pasa si el destinatario rechaza la mercancía o no está disponible: quién asume el retorno o el segundo intento.

Y una advertencia sobre los Incoterms

Si tu operación es internacional, portes pagados y portes debidos no son los términos correctos: ahí se usan los Incoterms (EXW, FCA, DAP…), que reparten no solo el pago del transporte, sino también el momento en que se transmite el riesgo sobre la mercancía. Son cosas distintas y conviene no mezclarlas.

Para envíos nacionales y a Portugal dentro del servicio doméstico, portes pagados y debidos es el vocabulario habitual.

En resumen

Portes pagados los paga quien envía; portes debidos, quien recibe. Pero enviar a portes debidos no te desvincula del pago frente al transportista, y el cobro contra entrega puede bloquear la operación. Para B2B, portes pagados suele ser la opción sensata: controlas coste, plazo y experiencia de entrega.

Si quieres saber qué te costaría asumir el transporte de tus envíos, pídenos presupuesto y te respondemos el mismo día con un precio cerrado.


Este artículo explica cómo funciona en la práctica y no sustituye al asesoramiento jurídico. Para la redacción concreta de tus condiciones de venta, consulta con tu asesor.

Fuentes consultadas

  1. Ley 15/2009, del contrato de transporte terrestre de mercancíasBoletín Oficial del Estado
  2. Ley 3/2004, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comercialesBoletín Oficial del Estado
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Preguntas frecuentes

Preguntas relacionadas

¿Qué significa portes pagados?

Que el precio del transporte lo paga el remitente, es decir, quien envía la mercancía. El destinatario la recibe sin abonar nada al transportista. Es la modalidad más habitual cuando el vendedor incluye el transporte en el precio de venta.

¿Qué significa portes debidos?

Que el precio del transporte lo paga el destinatario, quien recibe la mercancía, normalmente en el momento de la entrega o según las condiciones acordadas. Es habitual cuando el comprador prefiere contratar y controlar él el transporte, o cuando el vendedor vende en fábrica.

¿Quién responde si el destinatario no paga los portes debidos?

Aquí está el punto que suele sorprender: la ley permite al transportista reclamar el precio al remitente si el destinatario no lo abona. Enviar en portes debidos no te desvincula automáticamente del pago, así que conviene tenerlo claro antes de elegir la modalidad con un cliente nuevo.

¿Se puede negar el transportista a entregar si no le pagan?

En un envío a portes debidos, el precio se cobra contra la entrega, así que un impago en ese momento bloquea la operación y genera una incidencia con coste: mercancía que vuelve, almacenaje o un segundo intento de entrega. Es el principal inconveniente práctico de esta modalidad.

¿Qué modalidad me conviene?

Portes pagados si quieres controlar el coste, la calidad del servicio y la experiencia de entrega de tu cliente, que es lo habitual en B2B. Portes debidos si tu cliente tiene tarifas mejores que las tuyas o prefiere gestionar él el transporte. Lo importante es pactarlo por escrito, no darlo por supuesto.

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